LA CARA HUMANA DEL DESEMPLEO

Stalin, dijo: “Una muerte es una tragedia; un millón de muertes es una estadística”.

Y en esta época de estadísticas en la que vivimos, nos mostramos insensibles a su significado.

Miles de personas sin trabajo, personas que en este momento enfrentan un futuro incierto en el que se perfilan, dentro de otras posibilidades, la pérdida de la casa, la educación de los hijos truncada, los 15 años de la hija cancelados, tristeza, depresión y sensación de injusticia.

Desde que nacemos,   somos condicionados a trabajar. De niños, oímos: “deja descansar a tu mamá o a tu papá que tiene que trabajar mañana”, “estudia duro para que cuando crezcas consigas un buen trabajo”.

La palabra “trabajo” es parte de nuestra vida, desde el principio y como consecuencia, quien no trabaja es considerado un flojo e irresponsable.

La realidad es que muchos de estas personas, desempleadas, no están sin trabajo por ser flojos o irresponsables; simplemente fueron a quienes les tocó en mala suerte, ser sujetos de los ajustes de personal de los lugares en donde trabajaban, en respuesta a la desaceleración de la economía del país, es decir, a una causa, fuera de su control.

Además, de los devastadores efectos económicos y sociales, ¿cuáles son las consecuencias emocionales de quedarse sin trabajo? Y, más importante, ¿qué se puede hacer para mitigarlas, manejarlas y estar en mejor posición para detectar, crear y aprovechar alguna oportunidad que se presente, después de un evento como éste?

Los estudios efectuados sobre las consecuencias psicológicas del desempleo, indican que éste crea:

Estrés

Disminución de la autoestima

Cambio de expectativas

La instalación de un círculo vicioso que consiste en:

•  Pérdida de la autoestima

•  Trastornos emocionales

•  Posibles trastornos físicos

•  Disminución de la esperanza de encontrar trabajo

•  Estrategias inadecuadas de búsqueda de trabajo y de adaptación

•  Mala entrevista y con esto, pérdida de posibilidades del trabajo.

LAS PERSONAS QUE PIERDEN SU EMPLEO ADOPTAN UNA DE LAS SIGUIENTES ACTITUDES:

•  Aquellos cuyo estado de ánimo permanece intacto

•  Aquellos que se resignan

•  Aquellos que están desesperados

•  Aquellos que permanecen apáticos

EL IMPACTO DEL DESEMPLEO EN LA FAMILIA SE PUEDE DIVIDIR EN 7 ASPECTOS:

Financiero: El ingreso se reduce drásticamente.

Material: Se vuelve vital economizar en todo. En algunos caso, casi todo el presupuesto familiar se va en comida.

Físico: Hay una reducción generalizada en el nivel de salud.

Daño emocional: Se vuelve común la apatía, la desesperación y la depresión.

Relaciones Interpersonales: Generalmente, hay un incremento en las peleas y un retraimiento de la vida social. Sin embargo, las relaciones cercanas tienden a mantenerse.

Actividades e Intereses sociales: Estos disminuyen marcadamente. Las actividades gratuitas, informales o de poco costo pierden popularidad, porque el estado de ánimo disminuye.

Actividades Políticas: Disminuye el interés en la política.

La mayoría de los estudios indican que los dos efectos más importantes del desempleo son:

•  La sensación de estigma social, derivado de estar desempleado.

•  La cantidad de sufrimiento asociado a la falta   de estructura o estructura perdida.

Paradójicamente, se ha observado que el desempleo lleva a una apatía individual y a una desintegración de la personalidad. Mientras que debería de llevar a sacar a flote los bríos.

T I P S

Cuida tu trabajo. Es mejor estar en un tren en movimiento, aunque estés hasta atrás, en el cabús, que estar parado en la estación esperando a que pase   el tren idea. Una vez arriba, ya podrás ir avanzando hasta los vagones de primera case.

Evita pensamientos fatalistas, culpígenos y generalizaciones, culpándote de lo que pasó.

Tómate unos días para reestablecer tu equilibrio interno, cuidando   tu salud, alimentación, sueño, actividad física.

Promueve una lluvia de ideas. En muchos casos, el quedarse sin empleo hace que descubramos posibilidades que, ni siquiera conocíamos por estar metidos en el trabajo.

Evita el pensamiento mágico. Tu compadre no va a conseguir el puesto de secretario, ni va a venir a rescatarte, ni te vas a sacar la lotería. No inviertas tú liquidación en negocios fabulosos, de los que no sabes nada. Este tipo de actitudes te llevan a perder lo poco que te queda.

Utiliza tu red de soporte emocional, en lugar de hacerte el Juan Camaney, empezando por tu pareja. No ocultes tú situación, ni te escondas en falso orgullo, ya que impedirás que tus amistades te den consejo, apoyo y ofertas de oportunidades.

Establece un plan de contingencia en tu vida, de común acuerdo con todos los integrantes de la familia. Es muy importante que todos sepan la situación real para que puedan establecer prioridades.

Mantente ocupado. Haz un plan de vida con metas bien definidas, sencillas y alcanzables a corto plazo, resuelve lo más que puedas pendientes y aprovecha el tiempo para compartir con tú familia y tus hijos, ayúdalos.

Aunque el cuidado de los recursos se vuelve la mayor prioridad, destina aunque sea un poquito para algún caprichito o gustito tuyo o de tú familia. Es necesaria una gota de miel en lo amargo.





 





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